
En una sociedad civilizada, el Estado asume un compromiso central al imponer límites a la autotutela y ofrecer a sus ciudadanos un mecanismo formalizado para resolver controversias jurídicas. Este compromiso, reflejado en la proscripción de la autotutela por regla generalísima, establece los tribunales como el terreno neutral donde las disputas pueden resolverse de manera justa […]


